Era martes a las 21hs estaba esperando a un amigo en la entrada de un bar de cerveza artesanal por Palermo. Algo tranquilo para terminar el día. En eso visualizo un grupo de chicas jóvenes y pienso para mí mismo. “¿Why not?” Digo, antes que esperar solo y aburrido mejor hablar con alguien. Asi que hago la de siempre y empiezo la conversación con lo primero que se me viene a la cabeza.

Che, ¿Que onda la cerveza acá, es tan buena como dicen? (YO)
Y la verdad es buena. (Chica 1)
Pero mirá que tengo standares altos. He probado la célebre cerveza belga. (YO)

(risas) Y no sé si es como esa cerveza pero es buena. (Chica 1)

Bue chicas pero a mí no me va cualquier cosa, soy un paladar exquisito. Comparada con la Stella Artois, como es por ejemplo? (YO)

No, si, mucho mejor. Igual creo que la del Bolsón es más rica. (Chica 1)

Si, es muy rica. Son de Chubut? (YO)

No, de Sal Luis. (Chica 1)

A, la tierra del Adolfo (Rodrigues Saan un político argentino). (YO)

(risas y poniendo cara de odiar a Rodriguez Saa). Jaja, ni me hables de esos. (Chica 1)

Y si San Luis no tiene buena cerveza. Sin duda esa provincia está mal gobernada. (YO)

(risas).
Buenos, pero a ver jugate que onda esta cerveza. Del 1 al 10? (YO)

Y, yo diría un 9 (Chica 1)

(le hablo a la otra: que era la hermana de hecho) Y vos qué opinas, porque esta tiene cara de versera. (YO)

(risas) Y no se un 8. (Chica 2)

Bueno veo que hay un consenso. Evidentemente saben del tema, estudian la elaboración de cerveza o son catadoras de vinos no? (YO)

(risas) No, yo soy contadora. (Chica 1)

Ah somos de la misma casa de estudios entonces…(YO)

Que estudiaste? (Chica 1)

Economía (YO)

A me re copan los economistas . (Chica 1) (alto indicador de interés ya que a nadie le copan los economistas)

Si, de hecho trabajo en el ministerio de economía. Entré porque (..), fue profesor mío. (YO)

Que loco. Yo estoy en el ministerio de Hacienda de San Luis. (Chica 1)

Mira vos, yo tengo una amiga que está en el ministerio de Haciendo Nacional. Si queres te puedo poner en contacto con ella. Solíamos salir pero ahora no. Igual seguimos siendo muy buenos amigos. (YO)

Gracias, la verdad tengo ganas de mudarme para acá. San Luis es muy aburrido, le falta cultura. (Chica 1)

Y si, Buenos Aires es otra cosa. Fuiste a los teatros de la calle corrientes? (YO)
No, pero me encanta el teatro. (Chica 1)

No, no puedo creerlo (hago como que estoy ofendido), no puede ser que viniste a Buenos Aires y no fuiste a los teatro de la calle corrientes (amago con irme en chiste). (YO)

(risas)
Che, bueno hasta cuando te quedas, las tengo que llevar ya a ver una buena obra no saben lo que se pierden. (YO)

Si, ya sé, me muero de ganas de ir. (Chica 1)

Pasame tu tel si arreglamos. (YO)

(Me pasa su celular y llamo al suyo asi ella tiene el mio), luego yo le doy mi tarjeta así me agrega a Facebook.

Y vos que estudias? (YO)

Fonoaudiología. (Chica 2)

Entonces me versearon, no saben nada de cervezas (YO)
(risas)

Fíjense que durante toda la interacción el humor, y la actitud un poco arrogante fueron clave.
En eso llega mi amigo que a pesar de no saber nada de las reglas del ala hacía de muy buen ala. Es como yo, o sea muy charleta muy caradura. La verdad que hacíamos una combinación fantástica. Él era el clásico gordito simpaticon. Muy buena onda. Llega y lo saludos con entusiasmo y le doy la espalda a las chicas mostrando que el es muy importante.

“Les presento al tipo más groso que conozco, mi compañero de viajes. Te presento a la fonoaudiólogo y a la pseudo experta es cervezas.”

Saco de vuelta el tema de la cerveza y de que ellas eran de San Luis. Justo mi ala sabía un montón de cosas de San Luis y su cultura. Eso generó empatía y las chicas se entusiasmaron. De a dos siempre es más fácil seguir una conversación porque surgen temas que para hablar en forma más fácil y eso ayuda en la interacción. En ese contexto siempre es más fácil separar.

Bueno en fin, en un momento de la conversación mi ala dice:
“Chicas, sigamos la conversación adentro, ¿Nos acompañan unas cerveza?”
“No molestamos?” Dice una de las chicas.
Yo iba decir que no pero mi ala dice algo mucho mejor:
“Si, la verdad que si (en tono irónico) de hecho por eso las estoy invitando.”

O sea las chcias ya habían entado y ya habían tomado algo. De hecho cuando comencé la interacción ya se estaban yendo. Pero volvieron a entrar y nos acompañaron.

Nos sentamos en una mesa de cuatro y charlamos por casi 2 horas: política, viajes, historias de vida. Se dio una muy buen interacción. Con la Chica 2 que tenía enfrente hice durante este período una sutil Kino escalada. Empezando con hi fives y finalmente con caricias en la mano y en el brazo. Al principio todo muy intermitente (tira y afloje) y al trascurrir el tiempo con más intensidad.

Como ella no me frenaba, yo seguía para adelante. En un momento dado cada uno empezó a hablar con una de las chicas en forma individual. Ahí el Kino se hizo más intenso. Directamente deje apoyada mi mano sobre la suya. Ella no la saco (buena señal). Había mucho contacto visual y el tópico de la charla era un tema en común que nos apasionaba a ambos. El tema del sexo nunca salió.

No era necesario. El Kino y la buena interacción eran más que suficientes. En un momento me dice: “voy a fumar un pucho a fuera, me acompañas.” Salgo con ella y nos sentamos. Ya a esa altura, era bastante obvio que la chicas estaba interesada y solo tenía que encontrar una negación plausible para ir por el beso. Hago la técnica del perfume y ella me dice: “haces eso porque me queres dar una beso”. Le doy un beso en la mejilla. Sigo la conversación y cuando termina el pucho le doy otro beso en la mejilla y como veo que ella no la gira el cuello me mando directo a la boca.

Mi amigo se termino comiendo a la otra hermana y cada uno termino con una de ellas en su respectiva casa. Buen final para una noche tranquila en un día bastante rutinario.