Mucho se ha hablado de juego interno y de su importancia pero poco se ha dicho de cómo desarrollarlo. Para aquellos que aún no lo saben, el juego interno consiste en el conjunto de creencias que determinan la forma en la que vemos el mundo y la forma en la que nos paramos ante él. Son el conjunto hábitos y juicios que no abren o cierran posibilidades y, dependiendo de si estos sean limitantes o expansivos, seremos personas seguras o inseguras.

Aclaro que el término juego interno fue acuñado por el coaching deportivo en los años 70. Específicamente el uso de este término se hizo popular en el baseball haciendo referencia, precisamente al conjunto de creencias que determinaban los estados de ánimo de los jugadores. La importancia de este factor en el deporte fue un descubrimiento sin precedentes por parte de los coaches deportivos de aquella época.

A fines de los años 90, este término fue tomado por las distintas escuelas de seducción que aparecieron por esos años y su definición seguía siendo la misma. Lo único que había cambiado era “el juego” en cuestión. Para ser honestos, los coaches de seducción no habían descubierto nada nuevo. En lo concerniente al COMO trabajar el juego interno, las escuelas más avanzadas que habían surgido en los Estados Unidos, el Reino Unido y Australia simplemente estaban tomando elementos de diferentes disciplinas: el coaching ontológico y sistémico, la psicología cognitiva, la psicología sistémica, psicología positiva, la Programación Neuro lingüística, la filosofía oriental y otros. O sea no inventaron nada nuevo. Simplemente agarraron algo que ya existía y lo aplicaron a algo nuevo que, por supuesto, era más popular y marketinero.

En este sentido, las escuelas de seducción hicieron popular el desarrollo personal, el cual hasta ese momento no había tenido demasiado éxito. Así fue como muchas de las personas que se interesaban en mejorar sus habilidades seductoras comenzaron a interesarse por las escuelas que tomaban elementos de las disciplinas antes mencionadas.

Lo cierto era que, en realidad, directamente hacían desarrollo personal y lo vendían como seducción. El paradigma de las nuevas escuelas de la seducción claramente superó al de las primeras escuelas, mas concentradas en elaboración de rutinas y técnicas de manipulación. Esto fue así ya que, mientras las últimas solo buscaban resultados de corto plazo, las nuevas escuelas buscaban lograr un cambio estructural en la persona (o por lo menos eso decían en sus videos marketineros).

Lo paradójico es que, al día de hoy, son más las personas que siguen buscando las mejores rutinas y las técnicas de manipulación que aquellas que utilizan el desarrollo personal para mejorar, entre otras cosas, sus habilidades seductoras. La razón es muy simple: trabajar el juego interno requiere tiempo, mientras que aprenderse un par de técnicas solo algunos minutos.

El problema es que si te sientes miserable, no importa con cuantas mujeres te hayas acostado, seguirás siendo miserable. Y la mayoría que busca por este camino solo encuentra miseria y ni siquiera obtiene los resultados esperados.

Es triste ver como muchos jóvenes de cada vez más temprana edad adquieren conocimientos de manipulación gracias a su divulgación en la Internet. Muchos de ellos se vuelven buenos en el arte de la manipulación obteniendo resultados y siendo personas realmente despreciables. Muchos “coaches” que han surgido en los últimos tiempos son verdaderos manipuladores que han dominado con éxito el arte de la estafa. Honestamente no veo el sentido en convertirse en este tipo personas. Sí, se acuestan con muchas mujeres pero a la larga ellas se terminan dando cuenta de quienes son y los dejan. Por supuesto, para muchos pendejos inmaduros estos personajes tristemente célebres se convierten en un modelo a seguir. Con un libido relativamente alto por la edad y obsesionados por el sexo, son una oferta tentadora para obtener beneficios de corto plazo.

Por otro lado, se encuentran aquellos que han optado desde una temprana edad por el desarrollo personal y buscan herramientas para logra plenitud. Normalmente estas personas alcanzan un éxito profesional a una tempana edad y de hecho, en muchos casos, no solo tiene éxito en el área de la seducción sino que lo que buscan estar una relación significativa. Desgraciadamente estos son la excepción y no la regla. De muchos de los que se meten el desarrollo personal no avanzan demasiado. Se convierten en adictos a los productos, videos, seminarios que las empresas ofrecen pero en fondo no realizan cambios significativos. A esos se los conoces como “adictos al desarrollo personal”, un término que ha adquirido bastante popularidad en la última década.

Ahora bien, ¿Cómo trabajamos el juego interno? La pregunta del millón. Hay miles de formas y, en muchos casos, cada uno debe encontrar su forma de trabajarlo. Lo cierto es que se trata de algo muy personal y lo que le sirve a uno no le servirá a otro.

En término generales lo que queremos trabajar es nuestra seguridad y la forma de hacerlo es primero preguntarnos preguntas muy simples:

“¿Que mierda quiero en la vida?”, “¿Cuál es mi pasión?” Sí, ya sé algún coach banana de seducción te dijo que eso es lo que le tienes que preguntar a una chica para generar confort y así poder ganar su confianza, siendo el objetivo de esta mascarada acostarte con ella. Pero ¿Porque no te preguntas a ti mismo que es lo que quieres? Y no me digas “Quiero cogerme a toda las chicas lindas” porque no es una respuesta. Si eso fuera lo que quieres en la vida es que, en realidad, no sabes que mierda quieres. Imagínate que lo logras y que te acuestas con una modelo todos los días, ¿Crees que eso te haría más feliz? Si eres un pendejo calentón que se hecha mil pajas por día y solo piensa en coger probablemente me digas que sí. Pero te puedo asegurar que no serías feliz.

Este articulo están destinado a personas que realmente estén buscando responder a esta pregunta y ser felices en la vida y no al típico pendejo creído que suele frecuentar los grupos de seducción o el que que se la pasa leyendo libros el tema para ser “la mejor la versión de sí mismo” aunque hace años que no sabe hacer con su vida, no estudia ni trabaja o está cursando una carrera para “hacer algo” (como abogacía por ejemplo). Y muy probablemente vive en una situación de pobreza.

No, este articulo está destinado a quienes buscan algo más, a quienes buscan realmente vivir la vida. A medida que respondas a estas preguntas no solo empezarás a tener más éxito con las mujeres sino que te darás cuenta que, en realidad, prefieres encontrar a una mujer que te haga sentir pleno y con quieras tener una relación significativa. Pero te aclaro, no serás feliz por estar con ella, por el contrario, ella estará contigo porque eres feliz. La felicidad es atractiva, ¿Sabias? No será un camino fácil y recorrerlo te llevara tiempo, años tal vez. Pero vale la pena transitarlo.

Ahora pregúntate : ¿Qué mierda quiero en la vida?

 

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