Hace un tiempo atrás un muchacho hizo una consulta sobre un tema que ha angustia a los hombres en la actualidad: el famoso ghosting o clavado en visto. Lo que dijo fue:

CONSULTA 1

“Hoy vengo con un post corto y conciso algo que vengo viendo seguido el ghosting o desaparecer de la nada y sin razón aparente. Me viene pasando no siempre pero relativamente más seguido. Minas con las cuales pegaste onda, hiciste las cosas bien. Y te bloquean sin ningún motivo aparente, o sea desaparecen. Parece una boludez pero uno piensa por que hacen esto, un signo de inmadurez, hay otro, inestabilidad emocional, miedo inseguridad, bronca no sé, se me ocurren tantas cosas. Aclaro que me paso con minas con las cuales hice cierres sólidos, siempre hablando tranquilo y nunca pareciendo pesado ni nada por el estilo, con la última me paso luego de que íbamos a organizar para vernos.” 

MI RESPUESTA FUE:

Muy probablemente a esas minas las hayas conocido en bares o boliches (discos) porque ahí encuentras a ese tipo de mujeres. Define con qué tipo de mujer quieres estar y después ve a lugares donde esas chicas estén (que son las que valen la pena). Yo normalmente busco mujeres que sean sociables, copadas y que atiendan el teléfono. Si tienen problemas con eso, las mando a cagar y listo.

El problema es que vivimos en la era virtual y de las relaciones líquidas donde muchas personas actúan así llevado por el frenesí del consumismo de corto plazo. Por suerte hay personas que siguen prefiriendo el calor de los vínculos humanos. El whastapp ha matado más relaciones de las que ha construido

De hecho recuerdo otra consulta de un chico con respecto a tu tema relacionado

CONSULTA 2

TEMA

“Hola muchachada, no sé si pregunto algo o simplemente me descargo. Vengo escribiéndome con una minita por Instagram, todo bien, ella muchas veces es la primera que escribe, y de golpe hace un par de días me clavo el puto visto y nunca más me respondió. Mi teoría en estos casos es que apareció un chongo que le interesa más y me mando al freezer, obvio que no le volví a escribir, se supone que no le escribo más hasta que ella active.”

MI RESPUESTA FUE:

Si tu fueses una pendeja que necesita tener un Instagram con fotos desnuda para que millones de pajeros te suban la autoestima, muy probablemente harías lo mismo. Ponte en su lugar: tienes baja autoestima entonces pones fotos en la Intenet. Gracias a eso millones de minas te agregan y te mandan comentarios. Ahora te sientes un campeón y pudiendo elegir con tranquilidad de entre las miles de chicas al final seleccionas las que más te gustan o las que consideras que más se destacan entre todas, que por cierto son pocas porque todas hacen y dicen lo mismo. Ahora que te pusiste en su lugar y podes entender. En esa hipotética situación, si a una mina le dejas de hablar porque otra te pareció más original y no una pajera desesperada, ella probablemente se enoje contigo como tu te enojaste ahora con ella.

Desde el luego que ella sigue teniendo un problema de autoestima de fondo que ha tapado con una solución externa. Es el análogo de un tipo que está deprimido y toma alguna sustancia para taparlo o del chabón que es un depresivo y tiene problemas de seguridad pero, por hacerse el pija (arrogante), empieza a fornicar más de un día para otro. Sí, tiene mucho sexo pero el problema de su inseguridad, depresión y autoestima no desaparecieron y tarde o temprano se va a acumular y va a explotar.

Y otra cosa: deja de perder tiempo en las redes social y sal a la vida real donde vas a conseguir mujeres más lindas, más interesante y con menos dificultad. Y cuando hablo de vida real no hablo de bares o boliches sino en nuevos ambientes en donde puedas conocer gente nueva y ampliar un poco tus horizontes. Así por lo menos, lentamente empiezas a darte cuenta cual es tipo de mina que realmente te gusta cosa que ahora no tienes ni puta idea. La vida es como un buscador Google sino le específicas que quieres te tira cualquier cosa. Cuando puedas escribir 2 carillas en letra tamaño 10 de la mujer ideal lo vas a saber. Actualmente, muy probablemente, no puedas ni escribir cinco renglones.