Hace un tiempo atrás un muchacho envío la siguiente consulta:

“Buenas..les cuento..Siempre me he considerado un buen tipo, me gusta pensar que soy compasivo y comprensivo, pero cuando se trata de demostrarlo realmente, fallo, creo que tal vez me he estado engañando todo este tiempo. Estuve leyendo sobre el complejo de mártir y creo que tal vez sufro por eso. no puedo decir que soy una buena persona si cuando me ponen a prueba reacciono con demasiada ira y deseo de venganza y lo peor de todo es que luego me arrepiento y quiero pedir disculpas por mi reacción, así que no tengo idea de qué me pasa, ¿soy bueno? ¿Soy malo? Escribo esperando tener un poco de orientación, saludos y gracias por leer  pd: tengo 21”

MI RESPUESTA FUE:

No eres ni bueno ni malo. Eres humano y los seres humanos son complicados. Además vivimos en un mundo complejo. A veces guiado por la emociones o el egoísmo hacemos actos viles de los que después nos arrepentimos mientras que otras veces, por el contrario, somos capaces de los actos de bondad más grandes.

Es cierto que los actos definen quienes somos pero, justamente, nuestra forma de ser es dinámica y maleable. Si tienes hábitos y actitudes que no te gustan de ti, tienes el poder para cambiarlas si así lo deseas. Mucha gente que ha hecho actos atroces ha cambiado para bien. Es una cuestión de decisión y de tomar la responsabilidad. Cambiar no es fácil pero se puede.

Cada persona es distinta por lo que cada una constituye un caso único. Hay personas que están dispuestas a cambiar mientras que otras que no lo están porque está cómodas con su forma de ser pese a que es tóxica y saben que en el largo plazo los destruirá. Hay quienes incluso siente culpa y se las pasan disculpándose con todo el mundo pero no cambian porque hacerlo les resulta difícil. Es más fácil y cómodo pedir disculpas que cambiar. Hay otros, en cambio, que se toman el trabajo de hacerlo y vencen la comodidad. Hay infinitos casos.

La pregunta acá es  ¿Qué es lo que realmente quieres? ¿Estás dispuesto a conocerte mejor para detectar esos hábitos, pensamientos y actitudes que consideras “malas” o “tóxicas” y no te gusta? Y una vez que las hayas detectado, ¿estarías dispuesto a hacer lo necesario para cambiarlas aunque requieran un esfuerzo monumental? Si una parte tuya no quiere cambiarlas pese a que la otra sí tal vez debería preguntarse ¿Qué estoy ganando con tener estas actitudes? Siempre detrás de acciones y actitudes tóxicas que se mantienen en el tiempo, pese a que las quieras cambiar, se esconde algo, una razón por la que las mantienes. Algo estás ganando al hacerlas aunque en el largo plazo te destruyan o te arruinen la relación con los demás. Es como el caso de alguien que se victimiza todo el tiempo. Esa actitud aleja a la gente de él pero lo sigue haciendo porque es fácil ser la víctima y es cómodo echar culpas afuera en vez de hacerse responsable. Es más fácil ser agresivo que ser piadoso y perdonar. Hay que luchar contra el ego. Y así hay millones de ejemplos.  Para esos casos tienes que encontrar lo que hay detrás de esas acciones y actitudes para entender PARA QUE las haces. Es decir que ganas. Solo entendiendo eso podrás cambiarlas.

También es más fácil ponerse rótulos como “bueno” o “malo” en lugar de hacerte responsable y empezar a cavar profundo dentro tuyo para hallar CUALES son la actitudes y acciones específicas que no te gustan de ti y QUE acciones tienes que hacer para cambiarlas. Haz una lista de cada acción o actitud tóxica que tengas y escribe en una columna al lado con que acción te gustaría remplazar cada una de ellas, es decir que acción quieres hacer (o actitud quieres tener) en lugar de la que estás haciendo ahora. Así por lo menos sabes a dónde  quieres apuntar.

Deja de leer libros para ponerte más rótulos como “el complejo del mártir” y empieza a reflexionar sobre esas y acciones y actitudes que no te gustan para pensar por cuales quieres cambiarlas y que acciones vas a tomar para hacerlo.

Ya el hecho de ponerte rótulos es una forma de evitar cambiar esas actitudes que te molestan. Si eres “malo”, entonces no puedes cambiar porque es “tu naturaleza”. Eres una pobre víctima de tu naturaleza inmutable. Como te dije antes,  no eres ni malo ni bueno, deja de usar esa palabras para victimizarte y no cambiar. Tu eres lo que quieras ser y tu forma de ser es dinámica.

No sé a qué te refieres con “me ponen a prueba”. Lo que veo es tienes un problema con la ira y el resentimiento y eso es algo que, asumo, no te gusta de ti y quiere cambiar. Sabe que nadie TE pone a prueba, eres tú el que simplemente reacciona ante ciertas situaciones. Tú te dejas afectar por ellas. Para cambiar esto hay varias acciones que te sugiero:

  • Trata de analizar cuáles son los pensamientos que te vienen a la cabeza cuando sientes esas emociones negativas. Una vez que hayas hecho esto escribe esos pensamientos y cuestiónalos. Son simplemente juicios que se pueden rebatir si así lo deseas. Si deshaces la valides de esos pensamientos las emociones que producen estos se transforman.
  • Para el tema de la ira puede comenzar a hacer meditación. Eso ayuda calmarte y trasformar las emociones.
  • También puedes verlo con un buen psicólogo que te ayude en este proceso de cambio.