El otro día vi la película sobre Chaplin, luego de ver el gran dictador y tiempos modernos. El tipo un groso. Por lo visto estuvo casado tres veces y salió con muchas chicas atractivas. Lo gracioso es que una de las tantas mujeres con la que salió estaba media loca y le armó alto quilombo. Encima sus enemigos políticos aprovecharon a esa loquita de mierda para armarle un juicio trucho porque el tipo criticaba al gobierno en sus películas.

Eso me hizo reflexionar sobre un tema interesante: la loca de mierda. Todos los hombres las hemos conocido. Alguna vez, antes de conocer a nuestras novias, esposas o parejas salimos con alguna mina que estaba más rayada que una cabra. Todos mis amigos tienen una historia con la loca de mierda. Yo mismo estuve una loca de mierda. Lo gracioso es que cuando uno la conoce no parece loca. De hecho parece una loca linda. Después descubrimos la verdad y nos queremos cortar las pelotas.

La mayoría de nosotros la dejamos ir o la mandamos a la mierda pero cada cuanto algún pendejo con baja autoestima se enamora de una loca de mierda y termina en una relación de mierda (valga la redundancia). Hay algo que reconocer, la loca de mierda suele garchar mejor que nadie. Eso nos puede a todos.

Miren lo que le pasó a este pobre flaco de Galeguaychu. Cinco años fumándose a esta loca de mierda. Igual lo entiendo, seguro que tenía el autoestima baja y de pronto estaba saliendo con una pendeja que estaba buenísima que seguro garchaba como la mejor. Pero al final pago caro no mandarla a la mierda a tiempo. En la Internet la gente se pelea hablando de machismo y feminismo. Para mí es la típica historia de la loca de mierda. Es así de simple.

Recuerdo el caso de una mina que me contaba que el novio le decía que estaba medio loca. Uno se preguntará porque estaba con ella si no se la bancaba. Bueno esta mina estaba más buena que una modelito de pasarela. El flaco, seguro de baja autoestima, no la aguataban pero…estaba re buena. Y por un culito así aguantas cualquier cosa. Después la mina se pone vieja, la belleza se va y solo queda la locura y ahí el flaco se las pinta y se engancha con una cuerda. Escuché mucho estas historias.

En fin, reflexiones para compartir…