Tu Valor No Depende de Tu Momento Actual: La Metáfora del Ferrari

Hay algo que veo todo el tiempo en coaching, y es un hombre que atraviesa un mal momento (una racha sin citas, una separación reciente, meses sin sentirse atractivo) y empieza a construirse una historia nueva sobre quién es. No «estoy pasando por algo difícil», sino «soy poco atractivo», «no doy el nivel», «algo está mal en mí».

Y yo entiendo perfectamente de dónde viene eso, porque lo escuché mil veces en sesión y también lo viví. Pero hay una imagen que uso hace años con mis alumnos, y que a mí me sirvió para mí mismo antes de usarla con nadie más, que ayuda a separar las dos cosas: tu momento actual, y tu valor real.

Te la explico como se la expliqué a un alumno hace poco.

Un Ferrari sigue siendo un Ferrari

Imaginate un Ferrari. Da lo mismo si está andando por la ruta a toda velocidad, o si está guardado en un garaje, tapado, sin arrancar hace semanas, meses o incluso años. En los dos casos es el mismo auto. La misma potencia, el mismo motor, el mismo diseño.

¿Cuál es la única diferencia? Que en la ruta, la gente lo ve. Está circulando, está siendo visto, está generando esa reacción que genera un auto así cuando pasa. En el garaje, en cambio, nadie lo ve. No porque haya dejado de ser un Ferrari. Sino porque no está en movimiento.

Con vos pasa exactamente lo mismo. Si estás en una racha sin citas, si volviste a estar soltero después de mucho tiempo, si sentís que hace rato nadie se fija en vos, la conclusión automática que sacamos es «debo haber dejado de tener lo que tenía». Y no. Lo que pasó es que estás en el garaje. Nadie te está viendo circular.

Por qué confundimos «no estar andando» con «no valer»

Acá está el error de fondo. Nosotros medimos nuestro valor por los resultados que estamos teniendo ahora mismo. Si hace tres meses que no le gustás a nadie, la cabeza salta directo a «no le gusto a nadie, en general, como persona». Y esa conclusión es falsa, aunque se sienta absolutamente real.

Yo le digo esto a los hombres que vienen a coaching después de años en pareja, que de golpe vuelven a estar solteros y sienten que «perdieron el toque». No perdiste nada. Estuviste guardado. Es distinto.

Un auto que no se usa durante meses también se pone un poco duro para arrancar al principio. Eso es normal. Pero el motor sigue siendo el mismo motor. Lo que hace falta no es reconstruir el auto de cero. Es sacarlo, prenderlo, y volver a manejarlo.

La solución no es «arreglarte», es salir a la ruta

Este es el punto que más cuesta que entiendan, porque suena contraintuitivo. Cuando alguien siente que no tiene resultados, lo primero que quiere hacer es «mejorar algo de sí mismo» antes de volver a intentarlo. Bajar de peso, cambiar el look, tener más plata, lo que sea, antes de volver a salir a la cancha.

Y mirá, cuidar tu imagen suma, no te digo que no. Pero la creencia de fondo (que tenés que estar «arreglado» para merecer que te vean) es la que te tiene guardado en el garaje. Un Ferrari sucio sigue siendo un Ferrari. Se lo puede lavar andando, no hace falta encerrarlo hasta que esté perfecto.

Lo que realmente te devuelve a estar «en la ruta» es exponerte otra vez. Ir a lugares, hablar con gente, tener conversaciones, aunque las primeras salgan torpes. Salir del garaje se siente incómodo al principio, sí. Pero es la única forma de que alguien te vea circular de nuevo.

Cómo se aplica esto en la práctica

Si venís de una separación, si hace meses que no conocés a nadie, si sentís que «perdiste el paso», te propongo lo mismo que le propongo a mis alumnos: mirá la evidencia real, no la historia que te armaste en la cabeza.

¿Tuviste una relación de años? Eso ya te dice que sos capaz de generar un vínculo real, no es casualidad. ¿Volviste a hablar con alguien después de mucho tiempo, aunque no haya pasado nada más? Eso también es evidencia de que el motor prende. No necesitás una prueba enorme. Necesitás dejar de mirar solo el garaje y empezar a contar los metros que ya recorriste, aunque sean pocos.


En conclusión, tu valor no depende de tu momento actual. Depende de quién sos, y eso no cambia porque estés pasando por una mala racha. Lo único que cambia es si estás circulando o guardado.

Si querés entender cómo salir del garaje en tu situación concreta, podés agendar una sesión gratuita y lo vemos juntos.

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